Mr Galisteo

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miércoles, 2 de noviembre de 2016

¡Muy buenas a todos y a todas! Sean todos bienvenidos 

Hoy os vengo a hablar sobre cultura y más concretamente sobre la Fiesta del Cine que tuvo lugar entre el lunes y el miércoles de la semana pasada (24-26 octubre). Quería haber escrito este post mucho antes, pero desgraciadamente los quehaceres universitarios y mi estado de salud delicado me lo impidieron.

Una fiesta que batió records

Con entradas hasta un 70% más baratas que un día convencional, el lunes, martes y miércoles de la semana pasada tuvo lugar la XI Edición del Festival de Cine en España. El módico precio de las entradas a 2,90 euros marcó un nuevo récord de asistentes en las salas españolas de cine: 2.651.494 millones de personas (casi medio millón de espectadores más que en la edición anterior) disfrutaron de las últimas novedades cinematográficas.

Calidad y variedad

El último filme de J. Bayona, "Un monstruo viene a verme" fue el filme más visto en todas las salas españolas durante este último festival, seguido de "La chica del tren" e "Inferno".  En el top 10 de películas más vistas en este festival también figuran la última de Tim Burton, "El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares", "La fiesta de las salchichas" y "Cigüeñas".

Unas cifras históricas 

El español de media, que acude dos veces al cine de media a disfrutar de una película, acudió hasta dos veces más durante estos tres días de festival. Los datos hablan por sí solos: el lunes 24 supuso el mejor arranque de un Festival del Cine desde que hay registros con casi 640.000 entradas vendidas; el martes 25 las cifras aumentaron hasta superar las 925.000 entradas vendidas; y el miércoles se saldó con más de un millón de entradas vendidas. Para encontrar un dato similar hay que remontarse a 2009, aunque el récord histórico, de 1,3 millones de espectadores, continúa siendo el 7 de diciembre de 2003.

Resultado satisfactorio, tendencia preocupante


El resultado, más que positivo, es claro: salas repletas de espectadores de todas las edades que pudieron disfrutar de la excelente y variada oferta cinematográfica, frente a los 25 espectadores de media que suelen llenar una proyección cinematográfica. 

Tan solo 20 de las 2040 películas exhibidas en 2015 alcanzaron el 47% del total de los espectadores, un dato realmente preocupante, ya que de media las salas solo cuentan con 25 espectadores. En cuanto a los gustos del público, el cine estadounidense es el que prima claramente en el panorama cinematográfico español: el 63% de las personas que van al cine acuden a ver una película estadounidense, frente al 19% del cine español.

El problema fundamental: el precio


Las entradas, que rondan los seis euros de media en todos los cines españoles, son muy superiores a lo que un español medio puede permitirse. El precio, sin embargo, suele ser muy superior, situándose en torno a los nueve euros, por ejemplo, en los cines madrileños. La piratería en Internet y el IVA cultural del 21% constituyen los principales enemigos de las salas, ya que mientras que el IVA tan elevado hace que el precio de las entradas sea excesivamente elevado, la piratería posibilita la visualización gratuita de la película.


No obstante, en teoría España es uno de los países con las entradas de cine más accesibles en comparación con otros países de la Unión Europea. El precio medio es de seis euros, un precio similar al que pagan los italianos y los franceses por ir al cine; muy por debajo de países como Reino Unido, Holanda o Alemania (cuyo precio medio de la entrada de es ocho-nueve euros), pero por encima de Portugal, donde ir al cine cuesta únicamente cinco euros de media.

Una realidad muy preocupante...

Recientemente, he leído un artículo actual que fue publicado en el periódico El Mundo, el cual habla sobre la drástica caída a la asistencia de espectáculos culturales. Desde el inicio de la crisis, el consumo de teatro ha decaído un 30%, un 35% la asistencia a conciertos y la compra de música se ha reducido a la mitad.

Continuamos inmersos en una profunda crisis desde hace ya más de una década, donde los productos culturales han sufrido un encarecimiento drástico y continuado, y las ventas culturales y la asistencia a espectáculos culturales continúan en un pronunciado y preocupante descenso. Este es el triste panorama cultural español, donde el español medio no puede acudir más de dos veces anuales al cine debido al precio de las entradas.

Momento de reflexionar...

Podríamos decir que existen dos tipos de cultura: la cultura legal y políticamente correcta, y la cultura ilegal, es decir, el acceso a los medios culturales por medios ilegales. ¿Debería de ser la cultura legal accesible para todos? ¿Es la piratería políticamente correcta para aquellas personas que no pueden permitirse un acceso legal a la cultura? ¿Radica el problema cultural únicamente en los precios? ¿Podemos los pobres solo culturizarnos legalmente cuando tienen lugar acontecimientos como la Fiesta del Cine?

Podéis escribirme a mrgalisteo@outlook.es para hacerme saber vuestra opinión respecto al tema. Muchas gracias por estar aquí durante una lectura más. Nos vemos en el siguiente post.

¡Un saludo!

martes, 18 de octubre de 2016

¡Muy buenas noches a todos y a todas!

Hoy vengo a quejarme, criticar y desahogarme en estas líneas sobre el panorama político español. No sé ni como referirme a ello, porque creedme: la indignación que me provoca la política (y más bien los políticos) es tal, que me resulta casi imposible equipararla con algo semejante. 

Nos hacen creer que los partidos políticos existen como modo de representación de los intereses de los ciudadanos; que luchan por nuestros derechos, por nuestras libertades; que todas las decisiones que toman las hacen pensando siempre en nosotros, en nuestro bienestar; que trabajan por y para el pueblo, para mejorar los problemas de la sociedad, para erradicar las injusticias; en definitiva: para el bien de la nación. 

Y a nosotros, los españoles, no nos queda otro remedio que creer en sus palabras y depositar nuestra confianza en uno de los muchos partidos (que en verdad no son tantos porque representan los mismos intereses), en el que, dentro de lo malo, creemos que mejor va a representar nuestros intereses, pero que en verdad es la misma mierda, pero de distinto color. 

Y es que, sin ir más lejos, el PSOE, por poner un ejemplo, hace un tiempo que dejó de ser fiel a su nombre. ¿Dónde quedó lo que se conocía originariamente como Partido Socialista Obrero Español? Supongo que eso fue lo que el viento se llevó. 

¿Qué más da votar al azul, al rojo, al naranja o al morado? ¿Acaso eso ha importado, sin ir más lejos, en estas segundas elecciones? ¿De qué me sirve votar un color concreto si ese color va a acabar mezclándose y convirtiéndose en otro color?  ¿De qué me va a servir, si realmente ninguno va a mirar por los intereses del pueblo? La respuesta es clara: de nada. Porque, como todos sabemos, la teoría es una cosa y la práctica es otra muy distinta. 


Desde mi punto de vista, es un hecho que España se encuentra en la mierda: llevamos sin gobierno prácticamente un año, se siguen invirtiendo millonadas en cosas que no merecen la pena ni tienen futuro mientras que se sigue recortando en la sanidad y en la educación; la calidad de los escasos empleos que se "crean" brilla por su ausencia, ya que más del 90% de los contratos que se firman son temporales y, de ellos, la mitad duran menos de una semana; nos hacen pagar diez euros por una entrada de cine y veinte por un disco de música, mientras que nos exigen que no practiquemos la piratería; dos de cada diez niños se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social; la gente comete todo tipo de crímenes  y todos los malhechores acaban en libertad, como mucho con cargos; todos nuestros políticos siguen robando y raro es el día que no se descubre un nuevo caso de corrupción... ¿Es necesario que continúe? Esto son solo algunas realidades aleatorias que están a la orden del día en España ¿Debo de estar orgulloso de mi país? Claro que estoy orgulloso de mi país en muchas cosas, pero hay muchísimas más cosas y mucho más graves desde mi punto de vista por las que creo que no debo estarlo.

Hoy, sin ir más lejos, se ha confirmado un nuevo aumento de la deuda pública, que sigue en máximos históricos desde que el Partido Popular tomó las riendas del país; y el Gobierno ha confesado que para diciembre del próximo año no quedará dinero en la hucha de las pensiones, algo que se veía venir desde hacía ya mucho tiempo...

Pero... ¿podemos hacer algo nosotros? En teoría, ejerciendo nuestros derechos que tenemos como ciudadanos españoles, pero... párate un momento y reflexiona: ¿no estamos eligiendo la misma mierda, solo que del color que más nos gusta? 

Quizás solo sean divagaciones mías, en cualquier caso necesitaba compartirlas. Nos vemos en el próximo post...

¡Un saludo! 

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